Es bueno apreciar lo que señala el Dr. Morozov en su publicación: El estándar LTC es un tiempo lunar uniforme, lineal y absoluto, vinculado al UTC.
Precisamente en el momento de la noticia en la que el tiempo UTC ya no se empleará
La Conferencia General de Pesas y Medidas ha decidido eliminar el uso del segundo intercalar que ha estado funcionando como parche desde 1972 para igualar la hora astronómica con la de los relojes atómicos. A partir del 20 de mayo de 2027, el UTC se convertirá en un continuo; no se irá ajustando en ningún momento. Esto seguirá así hasta que haya una hora de diferencia. Esta decisión ha sido adoptada por los Estados miembros de la Convención del Metro, con el único voto en contra de Rusia.
La publicación del Dr. Morozov explica lo siguiente:
Debemos prepararnos para la fecha del 20 de mayo de 2027. La decisión de reformar el estándar de tiempo de referencia fue tomada el 16 de octubre de 2026 por la Conferencia General de Pesas y Medidas, el órgano supremo de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM), una organización intergubernamental establecida en 1875 conforme a los términos de la Convención del Metro. Se adoptó una resolución para realizar, a partir del 20 de mayo de 2027, la transición hacia una escala continua de Tiempo Universal Coordinado (UTC).
La ONU (Organización de las Naciones Unidas) debe tomar una decisión que abarque a todos los países de la Tierra. Posteriormente, dicha decisión deberá ser ratificada por los parlamentos de todas las naciones del mundo.
Resumen. El desarrollo de los ferrocarriles industriales dio lugar a la introducción de 24 husos horarios basados en los meridianos. En 1918, el presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, promulgó la Ley de la Hora Estándar (Standard Time Act). En la actualidad, resulta necesario complementar esta normativa con una nueva ley que establezca un 25.º huso horario —la «Ley de la Hora Estándar n.º 2»—, debido a la aparición de vehículos cohete industriales. En los Estados Unidos, el 28 de septiembre de 2026, comenzó el uso masivo de cohetes superpesados reutilizables, del tipo Starship.
Se trata de un nuevo medio de transporte espacial que debe integrarse de manera orgánica en el sistema general de transporte terrestre —en el cual ya operan con éxito la aviación internacional, así como el transporte terrestre y marítimo de la civilización moderna—.
Como personas que miramos hacia las estrellas, nos enfrentamos a un cambio en la forma en que medimos el tiempo. Si bien tal modificación podría conllevar diversas implicaciones, cualquier paso en esta dirección —así como la manera misma en que nos relacionamos con el tiempo— debe fundamentarse en razones de peso.
Le invito a examinar detenidamente los comentarios sobre su artículo; el Dr. Morozov se ha esforzado por ser exhaustivo y minucioso al respecto.
REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE LA NOOSFERA
Diagrama de la izquierda
Земля → Tierra
пространство Ноосферы → Espacio de la noosfera
временной конус → Cono temporal
ИБ (информационный банк) → BI (Banco de información)
Diagrama de la derecha
Графическое представление ноосферы → Representación gráfica de la noosfera
Leyenda:
S – оболочка, ноосфера → S: envoltura o capa de la noosfera
U – оболочка, биосфера → U: envoltura o capa de la biosfera
D – оболочка, физическое тело Земли → D: envoltura o capa del cuerpo físico de la Tierra
Texto inferior
Хронооболочки земли → Cronoenvolturas de la Tierra (o también: Capas temporales de la Tierra)
Pie de imagen
Graphical representation of Vernadsky’s noosphere → Representación gráfica de la noosfera de Vernadsky
Nota
La noosfera, según Vladímir Vernadsky, es la «esfera del pensamiento humano», una etapa de evolución de la biosfera en la que la actividad intelectual y cultural de la humanidad se convierte en una fuerza transformadora del planeta. Por eso el esquema muestra capas concéntricas: el cuerpo físico de la Tierra, la biosfera y, por encima de ella, la noosfera.
Dr. Sergey Morozov, señala: Existe una paradoja según la ley de gravitación universal de Newton: la Luna es atraída por el Sol con una fuerza dos veces mayor que por atracción de la Tierra. ¿Por qué la Luna no cae sobre el Sol? Escribí este artículo en diciembre de 2024 y lo publiqué el 11 de marzo de 2025.
Introducción.
Se cree que la Luna se formó hace aproximadamente 4.500 millones de años, tras la colisión de la Tierra con el hipotético planeta menor Theia. La composición geoquímica de la Luna y la Tierra difiere significativamente. La Luna carece de capas de granito y rocas sedimentarias. No posee atmósfera ni hidrosfera.
La Luna está mucho menos diferenciada que la Tierra; su densidad media es de 3,34 g/cm³, y la de las rocas superficiales es aún menor: entre 3,1 y 3,2 g/cm³. La densidad media de la Tierra es 1.652 veces mayor, alcanzando los 5.518 g/cm³.
La Luna está compuesta casi en su totalidad de silicatos, y es posible que, a diferencia de la Tierra, no tenga un núcleo metálico.
Aquí les dejo el artículo completo gracias a la colaboración con Gaceta Asgardiana del Dr. Sergey Morozov.
Si necesitan ampliar la información o hacer comentarios, por favor, comuníquense con:
MOROZOV Sergey Lvovich S.I. Vavilov Institute of the History of Natural Sciences and Technology of the Russian Academy of Sciences, 14 Baltiyskaya St., 125315, Russia, e-mail: elbimru@gmail.com
Muy pronto estaremos celebrando el siguiente ALF que se está programando del 14 al 16 de agosto. Para tal fin es conveniente tomar en cuenta la importancia de colocar los documentos con antelación en manos de la coordinación para que sean evaluados.
Analizar a profundidad los pros y contras de la Antártida forma parte del trabajo de equipo, donde cada uno de los parlamentarios ha dado sus ideas y sus proyecciones al respecto. Este análisis es fundamental no solo para entender la geopolítica de la región, sino también para considerar el impacto ambiental que nuestras decisiones pueden tener sobre este ecosistema único. Además, la colaboración entre distintos miembros del equipo permite enriquecer el debate, abriendo la puerta a nuevas perspectivas y posibles soluciones. Al discutir las implicaciones científicas, económicas y sociales de la exploración y explotación de recursos en la Antártida, el trabajo colaborativo y el extenso trabajo que ya se realiza en ese lugar hace años fortalecen nuestra capacidad para llegar a consensos al respecto.
Extracto de la noticia del periódico virtual La Nación
Quién fue “Mr. Desarme”, el ganador del Nobel de la Paz por luchar para que América Latina esté libre de armas nucleares.
sáb, 28 de junio de 2025, 4:07 p.m. CST
García Robles fue embajador de México ante Naciones Unidas – Créditos: @SRE
La última vez que el embajador mexicano Alfonso García Robles (1911-1991) visitó la sede de la ONU, fue celebrado con el nombre de “Mr. Desarme”.
Y eso no fue gratuito.
Este diplomático pasó la mayor parte de su vida trabajando en complejas misiones en todo el mundo para ayudar a distintos países a superar conflictos.
Gracias a su habilidad y trabajo, la región de América Latina y el Caribe se colocó como ejemplo global en la eliminación del armamento nuclear, un problema que ha perdurado en el mundo más allá de la Guerra Fría hasta la actual guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán.
La mirada colectiva se eleva, mientras lo bélico queda atrás, marcado con un “NO NUKES”.
Durante el IV Congreso Internacional Space Renaissance (SRI 2026), Prunariu participó en la mesa redonda «La prohibición de las armas espaciales», celebrada el 1 de julio de 2026, aportando la perspectiva de un astronauta sobre una de las cuestiones más urgentes a las que se enfrenta la comunidad espacial: cómo puede la humanidad garantizar que la expansión más allá de la Tierra siga siendo cooperativa, sostenible y pacífica.
La mesa redonda reunió a expertos en derecho espacial, astropolítica, seguridad espacial, astronáutica, interpretación de tratados y el movimiento del Renacimiento Espacial para analizar los desafíos que plantea la posible militarización del espacio ultraterrestre. Esto incluye tecnologías de doble uso, lagunas legales, el riesgo de desechos orbitales y la creciente dependencia de las sociedades de la infraestructura espacial.
Dorin Prunariu participó en el debate en calidad de antiguo astronauta, líder del sector aeroespacial y defensor desde hace mucho tiempo de la cooperación internacional en el espacio. Representó a Rumanía en la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (COPUOS de la ONU), presidió dicha comisión entre 2010 y 2012, ocupó el cargo de Presidente de la Agencia Espacial Rumana y lleva décadas fomentando las actividades espaciales con fines pacíficos.
Una perspectiva moldeada por la observación de la Tierra desde la órbita
Al iniciar su intervención, Prunariu reflexionó sobre la experiencia que ha conformado su visión del espacio como un entorno común de la humanidad.
«Estoy hablando, ante todo, como una persona que ha visto nuestro planeta desde la órbita», dijo él.
En mayo de 1981, Prunariu viajó a bordo de la Soyuz 40 hasta la estación orbital Saliut 6 en el marco del programa Intercosmos. Como explicó, desde la órbita desaparecen las fronteras nacionales y salta inmediatamente a la vista el hecho de que toda la humanidad depende de la Tierra.
«Desde esa altitud, la Tierra no está dividida por fronteras. Se ven continentes, océanos, nubes, desiertos, montañas, el amanecer y el atardecer cada 90 minutos».
Para Prunariu, esta perspectiva cambia el significado de la seguridad en el espacio.
«La seguridad espacial no es sólo seguridad militar. Es seguridad humana, seguridad medioambiental y seguridad de la civilización».
Destacó que los satélites y los sistemas espaciales se han convertido en componentes esenciales de la vida diaria, pues respaldan las comunicaciones, la navegación, la respuesta ante desastres, la agricultura, el monitoreo del clima, la investigación científica, el transporte y los servicios de emergencia.
«Hoy en día, la infraestructura espacial no es algo abstracto que se encuentra sobre nuestras cabezas. Forma parte de la vida cotidiana en la Tierra».
La protección del entorno orbital
Un tema central del discurso de Prunariu fue la vulnerabilidad única del propio entorno espacial.
A diferencia de los conflictos en la Tierra, donde la destrucción puede quedar limitada geográficamente, las acciones en órbita pueden tener consecuencias que persistan por generaciones.
«En órbita, la destrucción puede llegar a ser persistente», afirmó él refiriéndose a los riesgos a largo plazo causados por los eventos generadores de basura espacial.
«Los fragmentos pueden permanecer en órbita durante años, décadas, a veces incluso más, desplazándose a velocidades extremadamente altas».
Advirtió de que las consecuencias de las acciones hostiles en el espacio no se limitarían necesariamente a las partes directamente implicadas.
«Un acto violento en el espacio puede generar miles de objetos peligrosos y amenazar a los satélites de muchas naciones, incluidas las que no tienen nada que ver con ningún conflicto».
Para Prunariu, proteger el entorno orbital no es, por lo tanto, sólo una cuestión de seguridad, sino también una responsabilidad hacia las generaciones futuras.
El reto de las tecnologías de doble uso
Asimismo, el debate abordó la complejidad que plantean las tecnologías que pueden servir tanto para fines civiles como de seguridad.
Prunariu señaló que muchas capacidades espaciales modernas tienen aplicaciones pacíficas legítimas, al tiempo que plantean dudas sobre las intenciones, la transparencia y la confianza.
«Un satélite que observa la Tierra puede servir de apoyo a la agricultura, a la gestión de desastres, a la ciencia climática o a la inteligencia militar».
Del mismo modo, las naves espaciales diseñadas para la inspección, el mantenimiento o la eliminación de desechos pueden contribuir a la sostenibilidad, aunque, en un contexto estratégico, podrían interpretarse de otra manera.
«El problema no es sólo la tecnología en sí misma, sino la intención, la doctrina, la falta de confianza y la ausencia de normas claras».
Destacó el peligro de un ciclo en el que la incertidumbre lleva a la sospecha, la sospecha lleva a las contramedidas, y las contramedidas aumentan la posibilidad de una escalada.
«Por eso la ambigüedad del doble uso es tan peligrosa».
El espacio como ámbito de cooperación
Basándose en su experiencia como astronauta, Prunariu hizo hincapié en el hecho de que la actividad humana en el espacio depende de la cooperación, de la disciplina y de la responsabilidad mutua.
«Una nave espacial es un sistema cerrado. Una estación espacial es un entorno humano basado en la confianza, la disciplina y la cooperación».
Mencionó ejemplos de colaboración internacional incluso durante períodos de tensión geopolítica, como el Apolo-Soyuz, el Shuttle-Mir y la Estación Espacial Internacional.
«Estos ejemplos demuestran que el espacio puede servir de puente cuando la política terrestre se vuelve complicada».
Según Prunariu, ahora que la humanidad entra en una nueva era de exploración lunar, estaciones espaciales comerciales, actividades espaciales privadas, iniciativas de defensa planetaria y expansión de la infraestructura orbital, hay que tomar decisiones responsables de inmediato.
«Este futuro no estará protegido automáticamente. Habrá que tomar decisiones ahora mismo».
Una responsabilidad compartida por el futuro de la humanidad en el espacio
Prunariu concluyó haciendo un llamamiento a una visión a largo plazo que mantenga el espacio ultraterrestre abierto al desarrollo pacífico.
“No llevemos los conflictos de la Tierra al espacio para darles una órbita permanente”.
«Protejamos el espacio ultraterrestre como un entorno humano, como un ámbito de cooperación pacífica y como el próximo capítulo de la civilización».
Su mensaje refleja un principio que ha sido fundamental en la visión de Asgardia: que la expansión de la humanidad hacia el espacio requiere el desarrollo de marcos jurídicos adecuados, la cooperación internacional y una gobernanza responsable.
Desde su creación hace casi una década, Asgardia ha abogado por el avance del derecho espacial y la prevención de la militarización del espacio. Mediante iniciativas centradas en la gobernanza espacial, el diálogo internacional y la sostenibilidad a largo plazo de las actividades humanas en órbita y más allá, Asgardia sigue apoyando los debates sobre cómo la humanidad puede construir un futuro espacial seguro, cooperativo e inclusivo.
El debate mantenido en el SRI 2026 puso de relieve una cuestión fundamental para la próxima era de la exploración: no solo qué puede lograr la humanidad en el espacio, sino qué valores guiarán ese viaje.
La actividad del presidente del comité de ciencia, Luca Sorriso Valvo, le insta a viajar de forma constante a diferentes lugares del planeta donde se celebran congresos de investigación del espacio.
Estos eventos son fundamentales para intercambiar conocimientos y descubrir innovaciones en el campo de la exploración espacial. En esta ocasión, se acompañó de la revista Room Space Journal, que reporta información sobre los avances más recientes y destacados en la industria espacial. La presencia de esta prestigiosa publicación en dichos congresos no solo amplifica la visibilidad de los temas tratados, sino que también promueve el gestión de redes entre científicos, investigadores y profesionales del sector, y además hace presencia inmediata de Asgardia.
Todo esto resulta ser muy positivo para mi persona, ya que el intercambio de ideas y experiencias enriquecedoras es incalculable y abre la puerta a múltiples oportunidades.
Científicos reunidos en Berna en un convivio donde comparten experiencias y teorías.
Un recuerdo muy grato con Luca, a quien reconozco como un ser con valores y conocimientos muy importantes para avanzar con certidumbre en nuestro comité. Agradezco su destreza para divulgar ciencia y en este momento por compartir la revista Asgardiana que valoramos por su expansiva respuesta entre los profesionales que crean estrategias y dialogan sobre temáticas del espacio.
Lecturas académicas sobre cosmonáutica, dedicadas a la memoria del académico S. P. Korolev y otros destacados científicos rusos: pionerosde la exploración espacial (Moscú, 27-30 de enero de 2026): Colección de resúmenes: en 2 volúmenes / Academia Rusa de Ciencias, Corporación Espacial Estatal «Roscosmos», Comisión de la RAS para el Desarrollo del Patrimonio Científico.
Imaginemos el trabajo y concentración para el acopio de información.
Esta colección contiene materiales de investigación sobre temas actuales relacionados con áreas temáticas de la cosmonáutica rusa moderna:
El legado científico de los pioneros de la exploración espacial y las escuelas de diseño de tecnología espacial y de cohetes; los problemas fundamentales de la cosmonáutica y el estado de desarrollo de sus áreas individuales; el papel de la cosmonáutica en la solución de problemas socioeconómicos y estratégicos de la sociedad moderna; los aspectos humanitarios de la cosmonáutica; e investigaciones sobre la historia de la ciencia y la tecnología espacial. Estas áreas constituyen la base para el desarrollo de secciones sobre cuestiones específicas de la cosmonáutica moderna.
Los materiales se presentan en forma de resúmenes de artículos sobre temas tratados en veintidós secciones de las áreas pertinentes.
Este video es un panel del Asteroid Day; cuatro astronautas y cosmonautas comparten sus experiencias personales sobre el vuelo espacial humano. Los participantes son Claude Nicollier (Suiza), Dumitru-Dorin Prunariu, residente de Asgardia (Rumania), Christer Fuglesang (Suecia) y Paolo Nespoli (Italia).
Muy importante lo que dice el compañero Dumitru-Dorin Prunariu, como residente de Asgardia ha remarcado el valor de sentirnos humanos sin distinciones de raza o color en la órbita espacial. Saludos cordiales.
Temas principales discutidos:
La vista de la Tierra desde el espacio: Los astronautas describen la intensa belleza, la fragilidad y el aislamiento del planeta vistos desde la órbita (03:27-05:17). Paolo Nespoli destaca la experiencia de observar la Tierra desde la cúpula de la Estación Espacial Internacional (ISS) debido a sus grandes ventanas, que permiten ver cambios constantes de luz y paisajes en poco tiempo (09:03-11:06).
La vida cotidiana y el trabajo: Comparan la intensidad de las misiones cortas en el Transbordador Espacial (Space Shuttle), donde el tiempo estaba sumamente programado, frente a las estancias largas en la ISS o la antigua estación Salyut 6 (07:03-08:12, 13:43-14:26).
Anécdotas humanas:Paolo Nespoli relata una broma pesada del 1 de abril donde la tripulación fingió que el robot Robonaut había desaparecido de su caja (19:57-22:36). Dumitru-Dorin Prunariu recuerda un fenómeno luminoso no identificado observado desde la Salyut 6 durante la Guerra Fría, que más tarde se relacionó con estudios sobre vientos de alta altitud (29:07-32:51).
El cielo nocturno:Claude Nicollier enfatiza que la vista del cielo estrellado desde el espacio es tan espectacular como la de la Tierra, describiendo la oscuridad profunda del vacío y la visibilidad de la Vía Láctea (25:25-28:28).
Logística espacial: Se abordó de forma anecdótica el funcionamiento de los sanitarios en microgravedad, explicando el uso de sistemas de succión (23:12-25:06).
Artículo del S.L. Morozov, Doctor en Ciencias Médicas (MD)
La importancia del papel del Comité de las Naciones Unidas sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (COPUOS) en la colonización de la Luna.
Centrar al mundo en la defensa planetaria nos insta ahora de igual forma a contemplar lo que se hará en la Luna. Aunque no tiene la misma estructura del planeta que habitamos, su exploración y posible colonización están en el horizonte.
El documento analiza la etapa final del cohete Falcon 9 que no se colocó en una órbita segura de «entierro» en el espacio. Voló en órbita entre la Tierra y la Luna, sin representar inicialmente ningún peligro. Sin embargo, la órbita se modificó gradualmente. El cohete podría haber aterrizado tanto en la Tierra como en la Luna. Esto pone en peligro la ecología lunar y la terrestre; además, pone en riesgo a quienes residirán permanentemente en la Luna, por un lado, y en la Tierra, por otro. En general, esto puede considerarse un “riesgo artificial de meteoritos”.
¿Debería el Comité de las Naciones Unidas sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (COPUOS) estar facultado para autorizar y legislar todos los vuelos de vehículos artificiales a la zona gravitatoria de la Luna?
Palabras clave: Peligro de meteoritos artificiales. Defensa de la ecología de la Luna y la Tierra frente a los peligros de los meteoritos artificiales. Comité de las Naciones Unidas sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (COPUOS). Funciones legislativas y de autorización.
Ya se está considerando habilitarlo con maquinaria pesada; sí, como lo oyen, entre regolito (es muy fino, casi como talco, pero también abrasivo y cortante debido a la ausencia de erosión por agua o viento; además, es testimonio de miles de millones de años de impactos cósmicos sobre la superficie lunar) y robots…
Sin embargo, esta visión futurista se alimenta tanto del desarrollo tecnológico como de la necesidad de asegurar la supervivencia humana frente a potenciales amenazas cósmicas.
Es importante el análisis del Dr. Morozov, quien ha investigado exhaustivamente las condiciones lunares y las posibilidades de establecer una base allí. Les invito a que vean el documento en inglés en este espacio, donde se exponen las teorías más recientes sobre cómo convertir la luna en un lugar habitable, así como los desafíos que enfrentamos en dicha empresa.
S.L. Morozov Candidato a Doctor en Ciencias Médicas [MD]; Miembro de la Academia de Economía, Finanzas y Derecho, nos habla de algo de suma importancia:
El problema de los peligros de los «meteoritos» artificiales y los desechos artificiales en la Luna es un tema de gran preocupación para los científicos y especialistas en exploración espacial. A medida que las misiones lunares se intensifican y más naciones y empresas privadas envían artefactos al satélite, la acumulación de residuos y los riesgos asociados con colisiones se vuelven cada vez más significativos. Estos desechos, que pueden incluir restos de cohetes, piezas de satélites y otros desechos tecnológicos, no solo amenazan a futuras misiones, sino que también representan un peligro potencial para una civilización permanente en la Luna. Además, la protección de los terrícolas ante esta situación es un aspecto crítico que debe abordarse. La creación de protocolos de mitigación, el diseño de tecnologías de limpieza y la cooperación internacional son esenciales para garantizar que el desarrollo de la exploración lunar sea seguro y sostenible. Esto no solo asegurará la viabilidad de futuras colonias en la Luna, sino que también protegerá a nuestro planeta de los riesgos que estos desechos pueden representar si llegaran a caer de nuevo a la Tierra.
Es importante el análisis al respecto y en este momento les invito a descargar el documento completo para que lo analicen:
Palabras clave en este documento: Peligro de meteoritos: cósmico, artificial. Tiempo lunar lineal. Navegación unificada para la Tierra y la Luna. Cráter Einstein en la Luna.
XXXII Conferencia Científica Anual del Instituto S.I. Vavilov de Historia de las Ciencias Naturales y la Tecnología de la Academia Rusa de Ciencias. 25-28 de mayo de 2026; Moscú.
Sergio Lvovich Morozov, Doctor en Ciencias Médicas [MD]
Resumen del artículo:
Dr. Morozov asegura que «Hay que reconocer que su país ha perdido liderazgo en el espacio. El glorioso pasado soviético ya no puede servir de escudamiento para la rezagada industria espacial actual».
Argumenta su declaración de la siguiente forma:
El número de lanzamientos de cohetes de un solo uso en Rusia se ha reducido en más de diez veces desde 2024. No tienen demanda en el mercado. Para no quedarse al margen del progreso tecnológico, la industria espacial rusa necesita reformas radicales.
Los cohetes reutilizables, tan necesarios, no se producen actualmente en Rusia. «De lo contrario, observaremos la exploración de Marte y la construcción de bases lunares exclusivamente como meros espectadores (Kaleev D.N.)».
Desde 2024, hemos estado observando un plan a 50 años para el desarrollo de puertos espaciales reutilizables en Cabo Cañaveral, Estados Unidos. Al mismo tiempo, observamos la completa ausencia de un plan similar para la construcción de puertos espaciales reutilizables en Rusia.
La carga teórica estimada del cosmódromo de Vostochny es de aproximadamente 10 lanzamientos únicos al año. Murtazin (RSC Energia) considera que los lanzamientos reutilizables a gran escala son, fundamentalmente, imposibles hoy en día desde cualquiera de los seis cosmódromos continentales de Rusia; esto representa un callejón sin salida técnico en el desarrollo de la cosmonáutica rusa.
Trayectoria del lanzamiento de cohetes desechables desde el cosmódromo de Baikonur.
Les invito a tener el panorama completo de sus argumentos en el archivo que nos comaprte: