Por buenas razones, es interesante meditar qué tanto hemos cambiado y qué esperamos del futuro. Como Asgardianos, estamos comprometidos con un cambio de paradigma, uno que nos inste a reconocer que avanzar como en el pasado es girar la rueda en círculos y tal vez no sea lo más adecuado para nuestra evolución como comunidad. A lo largo de la última década en Asgardia, hemos sido testigos de transformaciones significativas en nuestra forma de pensar y en nuestros propósitos; cada experiencia vivida nos ha permitido reflexionar sobre nuestras decisiones, nuestras metas y la dirección en la que queremos avanzar. Es un momento propicio para meditar en todo esto, para preguntarnos cómo podemos construir un futuro brillante que no esté limitado por los patrones de antaño y que, en lugar de repetir la historia, nos impulse a aprender de ella y a crear un camino más prometedor y sostenible para todos.

Hace aproximadamente 6 mil años, muchas sociedades humanas estaban en transición hacia la agricultura estable y la domesticación de animales, lo que representó un cambio radical en la forma en que los grupos humanos se organizaban y sobrevivían.
Hablamos del Neolítico tardío, una época en la que el cultivo de cereales y legumbres comenzó a desempeñar un papel crucial en la seguridad alimentaria, permitiendo a las comunidades asentarse y formar aldeas permanentes.
Este desarrollo no solo facilitó el crecimiento de la población, sino que también condujo a la especialización de roles dentro de la sociedad, fomentando el comercio y el intercambio cultural entre diferentes grupos. Las innovaciones en herramientas agrícolas y la domesticación de especies como ovejas, cabras y ganado transformaron la vida cotidiana y establecieron las bases para la civilización tal como la conocemos hoy.
Surgió como una necesidad, alcanzó el nivel de eficacia dependiendo del grupo al que nos referimos o los sectores sociales que se involucraron por necesidad en este cambio de paradigma. Esta transformación fue impulsada por la búsqueda de mejores condiciones de vida y la organización social que, a su vez, generó nuevas dinámicas y estructuras sociales.
En Mesopotamia: ya existían aldeas que se convertirían en ciudades-estado, como Uruk, considerada una de las primeras grandes urbes, donde la agricultura y el comercio florecieron y permitieron un desarrollo cultural sin precedentes. Estas ciudades-estado no solo fueron centros económicos, sino también lugares donde se forjaron las primeras formas de gobierno y ley, sentando así las bases para las civilizaciones futuras y el crecimiento de la sociabilidad entre diferentes grupos.
Egipto: Se desarrollaban comunidades agrícolas a lo largo del Nilo, poco antes de la formación de las primeras dinastías faraónicas.
Europa: Se levantaban monumentos megalíticos como Stonehenge (cuyo inicio de construcción se sitúa alrededor del 3000 a.C.).
América: Culturas como las de Caral en Perú comenzaban a florecer, siendo una de las civilizaciones más antiguas del continente.
Ahora la mirada en el espacio se ha convertido en una necesidad fundamental para la humanidad en su conjunto, y para lograr algo así se requiere de una infraestructura que no solo es tecnológica, lo es también filosófica e intelectual. Este enfoque multidimensional implica un esfuerzo conjunto donde la innovación científica y el pensamiento crítico juegan papeles cruciales. A medida que exploramos el cosmos, no solo buscamos respuestas a las preguntas que nos han intrigado durante milenios, sino que también debemos considerar cómo estas exploraciones impactan en nuestra existencia terrestre y en nuestra visión del universo. La integración de diversas disciplinas y la colaboración global se vuelven esenciales, ya que solo a través de un esfuerzo colectivo podremos desentrañar los misterios del espacio y su relación con nuestra propia humanidad.
Si el hogar de los humanos se encuentra en su dispersión por las estrellas, analicemos todas las variantes y analicemos lo que somos como humanidad en el presente.
Gracias a Francisco Araya Pizarro por permitirme la toma al final del video.

















