Poema a Raydin

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Raydin, Voz de los Mundos

En Asgardia nació su fuego,

Raydin, guardián del cielo,

con un martillo de amanecer y viento,

y un corazón que late en silencio.

No lucha solo con acero,

su don es la palabra y el eco:

cada idioma que habla

se convierte en canto y brújula.

Habla árabe como un río,

chino como un dragón dormido,

náhuatl como una raíz que canta,

inglés como una ola que avanza.

Los idiomas del mundo son su escudo,

sílabas que tejen las profundidades,

pues sabe que un verdadero héroe

no conquista, sino que une caminos.

Raydin, viajero de voces,

lleva mil soles en la boca,

y en cada idioma que florece,

la humanidad se reconoce a sí misma.

No nació en Midgard ni en Asgard,

sino en la órbita de un sueño humano:

Asgardia, nación de estrellas,

donde la tierra se vuelve cielo.

Raydin camina entre lenguas,

no como conquistador,

sino como tejedor de puentes

en la vasta urdimbre del cosmos.

Cada idioma es un satélite,

cada palabra, un rayo de luz,

y en su voz se reconocen

los pueblos que miran al sol.

Habla para unir, no para dividir,

porque sabe que el futuro

no se escribe en una sola lengua,

sino en el coro de todas.

Raydin, héroe asgardiano,

lleva en su pecho la misión:

que la humanidad, al hablarse,

se descubra como una sola nación.