La razón por la que no hay lunas azules todos los años es porque este fenómeno es relativamente raro. Una “luna azul” ocurre cuando hay dos lunas llenas en un mismo mes calendario, lo cual sucede aproximadamente cada dos o tres años. Este evento especial ha capturado la imaginación de muchas culturas a lo largo de la historia, convirtiéndose en un símbolo de rareza y belleza.


El profesor Salazar realiza con su calculadora la duración y periodo en que se da este tipo de la lunación considerando que cada 100 años se pueden contar 37 lunas azules.

De acuerdo a comentarios del profesor Eddie Salazar Gamboa, se popularizó la idea de un grupo de nativos de Hawái que llegaron a observar esta luna después de una erupción volcánica.
Lo que hace que se tiña de color es la presencia de polvo o humo de cenizas en la atmósfera, cuando se trata de partículas medianamente grandes. Estas partículas tienen la capacidad de dispersar la luz de diferentes longitudes de onda, lo que provoca un efecto visual fascinante. En este caso, las partículas dispersan la luz roja, haciendo que la Luna parezca azul ante los ojos de los observadores en la Tierra. Este fenómeno óptico puede ocurrir en diversas ocasiones, como durante incendios forestales o erupciones volcánicas, que liberan grandes cantidades de cenizas y humo en la atmósfera. Además, es importante destacar que, lógicamente, la Luna no tiene por qué ser llena para verse de este color; incluso en diferentes fases lunares, el efecto puede ser igualmente impresionante, dependiendo de la concentración de las partículas en el aire. La combinación de factores atmosféricos y condiciones de visualización hace que cada aparición de la Luna azul sea un evento único y memorable para quienes tienen el privilegio de presenciarlo.
Algunas erupciones volcánicas han provocado este fenómeno a lo largo de la historia, como la erupción del volcán Krakatoa en Indonesia, en 1883, el de El Chichón de México, en 1983, el de Santa Helena de Estados Unidos, en 1980, o el de Pinatubo de Filipinas, en 1991.
De acuerdo a la NASA, la luna azul es especial porque se trata de una luna «extra» en una estación que, normalmente, tendría cuatro lunas llenas. Este evento suele producirse cada dos años y medio. Desde la década de 1940, el término «luna azul» también se ha usado para denominar la segunda luna llena que se produce en un mismo mes. Esto también ocurre aproximadamente cada dos años y medio.
Efectivamente, la Luna se puede ver de color azul en otras circunstancias. Y, en este caso, sí que podríamos decir que el fenómeno es raro y poco frecuente.
A menudo, se le atribuyen significados místicos y se considera un momento propicio para realizar celebraciones o reflexionar sobre nuevos comienzos. La combinación de la fase lunar y las creencias populares ha hecho que la luna azul sea un tema recurrente en la poesía y la música, añadiendo un toque de magia a la experiencia de observar el cielo nocturno.
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